Hola a todos, hoy reflexionare sobre el kiai y como este poco a poco se ha manifestado en mí. En estos diez meses creo que recién ahora he empezado a sentir un poco la resonancia de mi kiai, pues recuerdo una mañana que fui a practicar al dojo solo, empuñando mi jo me deje llevar poco a poco, a dejar de pensar en mi entorno, y gradualmente empezó a salir la voz, resonar a través del dojo, sin esfuerzo alguno, a voluntad propia, recuerdo estar fascinado por largos minutos ver como parecía que no salía de mí. Admito que es algo muy hermoso el sentir como de la nada puede producirse un sonido tan poderoso, que llena de vida el dojo e incluso, hace que tu entorno reciba toda la energía de ese grito tan puro.